lunes, 2 de noviembre de 2009

Hoy decidí cambiar mis afectos.

“…es una marcha del odio, y que es una marcha de racismo, de clasismo y de exclusión, yo creo que ese tipo de cosas tienen que resbalarnos porque son 60 años de guerra que tenemos que rechazar y más bien empezar a construir una paz duradera y justa para el país…”

Piedad Esneda Córdoba
Febrero 4 de 2008, Caracas, Venezuela

Así es, y por esto es que hoy decidí cambiar mis afectos, vi la luz, la iluminación divina. Hoy tengo un nuevo enviado a quien pedir esta navidad, y como se que lo que voy a pedir tal vez sea un tanto complicado de conseguir, me adelanto 11 meses para que de aquí a diciembre no pueda tener excusas y no me pueda quedar mal.

Esta es mi primera carta a la Niña Piedad:

Querida Niña Piedad, para esta navidad quiero una país sin FARC para mis hijos, una tierra libre de bandoleros escondidos tras tu turbante, una manada de narcotraficantes escondidos tras la boina, quiero ver fotos de esos campos de concentración selváticos vacíos, y llenos de soledad. Quiero además que me enseñes a no odiarlos, a no ser excluyente con estos idiotas que le han hecho tanto daño a esta humanidad doliente, quiero tener tu entereza, tu coraje, tu valentía para hacer que nada es conmigo.

Quiero hacerme el loco el resto de la vida, quiero evadir mis responsabilidades porque así debe ser más fácil ser feliz.

Querida Niña Piedad, quiero que me enseñes a sumar y restar porque necesito poder calcular, necesito calcular las razones para saber porque unas personas valen más que otras, porque debo aceptar un acuerdo humanitario, que con tus mismas palabras, aunque referidas a otro hecho, me hacen pensar en exclusión, racismo y clasismo, enséñame a entender porque Ingrid sí y los que no oímos a diario en la prensa no. Enséñame a calcular porque las AUC hacen más daño que las FARC, porque mi ignorancia me hacen pensar que son igual de putrefactos, solo que han comprado a hombres distintos, enséñame a calcular que tu no tienes precio, cierto que no?

Enséñame a leer, a leer esos mensajes entrelineas que tu y los tuyos siempre saben descubrir.

Enséñame a soñar, enséñame a soñar con un país que como en Venezuela tenga un presidente con reelección indefinida, uno que tenga a toda la familia trabajando con su gobierno, que nos demuestre que lo importante es la familia, uno que hoy diga blanco y mañana diga negro, uno que apoye con convicción como tu, a estos prohombres de la selva con los que tu te entiendes tanto, uno que este dispuesto a construir un país desabastecido. Enséñame a soñar con otro presidente ególatra, que no sea Uribe, con otro que desee perpetuarse en el poder, que no sea Uribe, enséñame a soñar con uno como Chávez.

Querida Niña Piedad, prometo portarme bien todo el año, prometo no reírme de las aventuras del Gran Caudillo, el de la boina roja, prometo verte todo el año con nuevos ojos, prometo comprar estampita con tu imagen y veladora. Pero demuéstrame que esa luz que vi hoy en ti es la luz correcta que siempre me negué a ver.

Desde ya, muchas gracias querida Niña Piedad.

Entrada del 6 de febrero de 2008

No hay comentarios:

Publicar un comentario